Israel gana Eurovisión 2018 gracias al televoto, España se queda con el puesto 23

Netta Barzilai, la representante de Israel, se alzó con el premio gracias su canción ‘Toy’, todo un himno a la igualdad que reclama que las mujeres no son un juguete.

La 63º edición de Eurovisión, celebrada en el Altice Arena de Lisboa, estuvo muy reñida. Israel y Chipre, las favoritas, tuvieron que disputarse la primera posición con Alemania, Austria y Suecia, que entraron en la batalla gracias a las votaciones de los jurados profesionales de los 43 países participantes. Finalmente, el televoto decidió que el festival viaje el año que viene hasta Israel (529 puntos) por cuarta vez en la historia de Eurovisón, y dejó a Chipre (436 puntos) en segundo lugar.

Ataviada con un kimono y peinada con dos moños altos, Netta (Israel,1993) puso a bailar a todos con su ‘Toy’, una canción pegadiza, divertida y con un mensaje a favor de la igualdad y el feminismo, ingredientes muy del gusto de los eurofans. Socialmente marginada en su infancia por su aspecto físico, la sustituta de Salvador Sobral, consigue lanzar un mensaje muy acorde con los nuevos tiempos.

Su principal rival, la representante chipriota Eleni Foureira, se enfudó un mono semitransparente con más de 500.000 cristales Swarovski representando una llama y ha encendido con su ‘Fuego’ el festival de Eurovisión. Con una estética que podría recordar a la de la cantante Beyoncé, puso a bailar a las 12.000 personas que abarrotaron el Alice Arena de Lisboa.

La gala, producida por la RTP (televisión pública portuguesa), no contó con un escenario tan espectacular como el de otras ediciones pero lo ha suplido con una buena realización, a la altura de este espectáculo televisivo. En su clara apuesta por aparecer como un país de vanguardia eligió a cuatro mujeres para conducir la gala, todo un acierto.

Los portugueses, como buenos anfitriones, recibieron a cada una de las delegaciones. Los videos de presentación nos ofrecieron cómo fueron apareciendo los artistas en tierras lusas gracias a una ‘puerta mágica’. Y por supuesto, no desaprovecharon la oportunidad para mostrar los mejores rincones de Portugal (que no son pocos).

Todo se desarrolló con normalidad hasta la actuación de Reino Unido. Su representante, SuRie, interpretaba su canción en el momento en el que un espontáneo saltó al escenario y le arrebató el micrófono. La persona fue rápidamente desalojada por la seguridad.

La historia se repite. No es la primera vez que un espontáneo irrumpe en el escenario de Eurovisión. El año pasado un fan ucraniano se coló durante la actuación de Jamala, representante ucraniana. También el representante español Daniel Diges se vio obligado a repetir su ‘Algo pequeñito’ en 2010 en Noruega.

España no emociona con ‘Tu canción’

Alfred y Amaia actuaron en segunda posición. Tal y como nos habían anunciado, los representantes españoles optaron por una puesta en escena sencilla y sin efectos especiales. Los jóvenes aparecieron sobre el escenario totalmente solos, sin más compañía que las voces del uno y la otra. Con miradas y gestos –sin beso final- intentaron transmitir al espectador la complicidad existente entre ellos, pero dejaron frío al jurado. Tan solo los votos de Dinamarca, Reino Unido, Irlanda, Rumania, Bélgica, Noruega, Australia, Chipre, Alemania y Portugal puntuaron. Finalmente, nuestros representantes ocuparon el puesto 23 de 26 en la tabla final, lo que supone un nuevo batacazo en la apuesta de Televisión Española en Eurovisión.

Muy lejos del minimalismo de los españoles estuvieron otras delegaciones. Mención especial merecen las puestas en escena de Noruega, Estonia y Suecia. Alexander Rybak, que ganó el festival en 2009, apareció en el escenario jugando con unos grafismos que recordaban a la puesta en escena de ‘Heroes’, canción con la que Mans Zelmerlow se llevó el premio para Suecia en 2015. Por su parte, la cantante lírica Elina Nechayeva, representante estonia, se enfundó un vestido de 8 kilos de peso –y 65.000 euros de coste- donde iban sucediendo proyecciones y juegos de luces que han deslumbrado a los espectadores. La actuación de Suecia, país eurovisivo por excelencia, hizo que nos olvidáramos por completo del escenario del Alice Arena. Centró a Benjamín Ingrosso en su propio led wall para interpretar ‘Dance You Off’.

Los fans de Eurovisión echaron en falta a las voces del festival durante décadas: José Luis Uribarri y José María Iñigo, fallecido hace tan solo una semana. Este año los comentarios en corrieron a cargo de Tony Aguilar y Julia Varela.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.