Manifestación del Orgullo gay: 40 años gritando por la libertad

GENTE DE HOY-. Esta tarde miles de personas abarrotarán las calles de Madrid para celebrar, un año más, la marcha del Orgullo gay.  Un evento que este año celebra sus cuatro décadas y su origen reivindicativo.

Hace 40 años, un 28 de junio de 1978, se celebraba la primera marcha del Orgullo gay en Madrid. Apenas siete mil personas se concentraron -no había camiones adornados, ni famosos- eran un grupo de personas anónimas que dieron un gran paso en la lucha por los derechos de las personas LGTBI.

La de Madrid fue una manifestación legal. Convocada como el Día de la Liberación Homosexual y autorizada por el gobierno civil de una incipiente democracia en la que los colectivos LGTBI exigían la urgente derogación de la Ley de Peligrosidad Social que les condenaba a penas de cárcel.

Habían pasado poco más de dos años desde la muerte del dictador, y España respiraba aires de cambio después de cuatro décadas de represión. Ese 28 de junio, los colectivos homosexuales, apoyados por sindicatos, movimientos de izquierda y feministas, se concentraban en la madrileña avenida de Méndez Pelayo. Siete mil personas, algunos los tachaban de delincuentes, otros, de enfermos, pero aquella no fue una marcha más. Fue una concentración alegre. Escoltados por la policía, se podían escuchar cánticos como: “que buenas son la fuerzas represivas, que buenas son, que nos llevan de excursión”.  Así nacía en España la marcha del Orgullo gay.

En plena transición ellos abrieron el camino. Lograron que ese mismo año se derogara la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social por la que los homosexuales podían ser encarcelados sin juicio o destinados a sanatorios donde eran sometidos a verdaderas torturas para ‘curar’ su ‘enfermedad’.

Un año antes, en 1977, se había celebrado en Barcelona una concentración de unas 5.000 personas que, lideradas por un grupo de travestis, dieron los primeros pasos por la liberación y la lucha homosexual. La marcha, que discurrió por La Rambla, acabó con detenciones frente a la plaza de Canalejas.

Aquellos eran aún años grises, pero pronto llegaría el color, concretamente gracias a los seis colores del arco iris que ondeaban en las banderas. El rojo para la vida; el naranja para la salud; el amarillo por el sol; el verde por la naturaleza; el azul de la armonía y el púrpura, del espíritu. La bandera, creada por Gilbert Baker inspirado en la famosa canción ‘Over the rainbow’ de Judy Garland en El mago de Oz, se convirtió en el estandarte del colectivo.

De aquellas primeras manifestaciones queda poco más que algunas fotografías. Fue la semilla de lo que 40 años después se ha convertido en un evento que congrega a millones de personas (de cualquier orientación sexual) por las calles de la capital. Aunque lejos de la legislación y la represión franquista, el colectivo LGTBI sigue reivindicando derechos y visibilidad con los ojos puestos en aquellos lugares donde ser gay, lesbiana, transexual continua siendo delito.

Algunos, todavía hoy, cuestionan la necesidad de que año tras año miles de personas celebren su ‘orgullo’ de ser gais, lesbianas o transexuales y salgan a la calle aireando sus preferencias sexuales. La máxima: que cada uno se vaya a la cama con quién quiera, pero sin airearlo.

Pues bien, si preguntaran esta tarde por el centro de Madrid, darían con muchas personas que vienen hasta la capital estos días huyendo. Sí, huyendo. Muchos, de las mentiras con las que día a día tienen que vivir en sus pueblos; otros, escapando de las excusas que tienen que dar en su casa cada vez que a algún miembro de su familia le da por preguntar por la pareja; también los chicos y chicas que hoy en día siguen aguantando que en sus colegios les insulten o les agredan; y algunos, lo peor, vienen hasta nuestro país para disfrutar de un oasis de libertad, algo que en sus países podría costarles la vida.

Este sábado volverán a llenarse las calles de gente manifestándose libremente. Las plazas del centro de Madrid acogerán conciertos y fiestas, muchos siquiera conocerán que hace 40 años un grupo de personas dieron un importante paso para llegar hasta aquí, pero cuando salgamos a la calle y vayamos de la mano con nuestra pareja o cuando estemos celebrando con nuestros amigos, recordemos aquel Orgullo de 1978, el de los valientes.

¡Feliz Orgullo!

 

 

 

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