Asghar Farhadi “uno de los nuestros”

rGENTE DE HOY -No le da vértigo rodar en un idioma extraño, no le asusta dirigir a actores que acumulan premios y le acribillan a preguntas para poder entender mejor los personajes que interpretan. Las historias le encuentran cuando escribe y en el diálogo que mantiene con ellas, siempre, respeta el lado menos amable de la realidad. Así es Asghar Farhadi, “uno de los nuestros” como lo ha definido el “jefe” Mariano Barroso.

El director, guionista y dramaturgo iraní está en España en plena promoción de su último trabajo “Todos los saben” donde retrata el peso del pasado y de los secretos en una familia española con Penélópe Cruz, Ricardo Darín, Javier Bardem y Bárbara Lennie.

La Fundación Academia de Cine nos ha regalado un ratito de charla con el director “tranquilo” que aboga por el cine en pantalla grande y primero en las salas. Las nuevas plataformas sirven para producir historias, series, pero “los tempos y pausas del lenguaje cinematográfico no tienen cabida en ellas, al menos, no sin antes pasar por un cine”. Las series de televisión “están cambiando el gusto del espectador, todo es demasiado rápido, no hay tiempo para reflexionar sobre lo que te están contando. El espectador sólo disfruta de estar emocionado y el cine le parece lento” palabra de Farhadi.

Durante la hora larga que duró su “master class” del cine y de la vida no eludió ni una sola de las preguntas, se “mojó” y reconoció que el teatro es “más puro”, que es la esencia “de todas las artes” donde los actores “se acercan más a la realidad de las historias que protagonizan, el teatro es creación real para el actor, en el cine, intervienen muchos en esa labor creativa”.

Farhadi reconoce que lo que descubrió en su adolescencia le acompaña y que el neorrealismo italiano de Fellini le sigue removiendo. Ese cine “de bajo o nulo presupuesto, con escenarios reales y actores que no lo eran, se parece mucho al cine iraní que se hace hoy”. De los directores actuales se queda con Martin Scorsese pero el “Scorsese que trabaja con De Niro” y con Kurosawa. De la cultura nipona admira la generosidad del creador, “lo importante es la obra no su autor”.

Apasionado de los clásicos, recurre a Shakespeare o Chéjov para ayudar a los actores a crear sus personajes.

Si algo le asusta es el éxito “la fama no te permite tener errores y nosotros tenemos que cometer errores, es lo que nos hace crecer, lo que nos hace aprender”.

Los académicos de nuestro cine colocaron estos más de 120 minutos de realismo a la española entre las tres candidatas al Oscar a la mejor película de habla no inglesa, pero será Campeones quien nos represente. Por suerte, hay más candidaturas y Hollywood ya conoce al director comprometido que no recogió su segundo Oscar por la política migratoria de la administración Trump. ¡Siempre nos quedarán los Goya!

Genio, maestro, comprometido, cercano, amante de los clásicos, defensor del séptimo arte, el cine no puede tener mejor embajador.

@Miryam_Ponte

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