Garrido se reivindica con el “derecho” a culminar el legado de Cifuentes

GENTE DE HOY-. Esta mañana en la Asamblea de Madrid se inició el pleno de investidura para dotar de un nuevo Gobierno a la Comunidad de Madrid, que tras la dimisión de Cristina Cifuentes dejó en ‘sede vacante’ la silla de la Puerta del Sol.

Hoy, el candidato a convertirse en el sexto presidente autonómico gracias al apoyo de Ciudadanos, Ángel Garrido, comenzó su discurso para ganarse la confianza de la Cámara autonómica. Con tan solo una breve mención a su sucesora al final de su intervención, el aspirante se reivindicó a sí mismo como un “político de centro reformista”, recordando que lleva años al servicio público de los madrileños y prometió “continuidad en las políticas que están funcionando”.

Garrido, aún con la duda de quién será el candidato del PP en las elecciones de mayo, aseguró que nunca esperó protagonizar un debate de investidura, pero no iba a eludir su “responsabilidad ante los madrileños y, si me lo permiten, ante mi partido, de dar estabilidad a la Comunidad de Madrid”, aseguró.

Al mismo tiempo confirmó que los resultados obtenidos en 2015 han provocado “tensiones” durante el mandato, como se deriva del hecho que durante la legislatura se hayan presentado dos mociones de censura – una, presentada por Podemos, fracasó; y la otra, presentada por el PSOE, no llegó a producirse-. Pero Garrido reclamó el “derecho” a gobernar del Partido Popular desde la legitimidad de haber sido el partido más votado.

Tras hacer un repaso por todas las políticas que –según Garrido- han logrado convertir a la Comunidad de Madrid en la más prospera y con los mejores servicios públicos de Europa, el candidato entró en materia asegurando que, con el 78 % del programa electoral cumplido, los madrileños “no necesitan experimentos ni giros bruscos”.

Primer objetivo: el pleno empleo. Garrido detalló un paquete de 70 medidas entre las que destacó ayudas de 3.000 euros para convertir contratos en fijos y una nueva deducción del Impuesto de la Renta para ayudar a los padres y madres trabajadoras a sufragar parte de las cotizaciones sociales por la contratación de un cuidador.

Entre las mejoraras de servicios públicos, Garrido detalló que en materia sanitaria tiene previsto convocar 20.000 plazas para los próximos tres años. En educación prometió un presupuesto de 120 millones en becas y la bajada del 5% del precio de las escuelas infantiles. También en el marco de las políticas sociales, el todavía presidente en funciones, defendió que para fomentar la autonomía de los mayores van “a poner en marcha el Programa de Viviendas Compartidas”. Al mismo tiempo que crearán 180 nuevas plazas en la red de residencias públicas.

El candidato ve la Justicia como “elemento fundamental de la calidad de vida de los madrileños” y anunció que su Ejecutivo contará con una nueva consejería dedicada en exclusiva a la Justicia  (cartera agrupada ahora con Presidencia y Portavocía).

Tras casi una hora y media de discurso, el presidente en funciones citó por primera vez a la expresidenta Cristina Cifuentes, quiso reconocerla “como persona y presidenta”, también su entrega al servicio publico en circunstancias “muy difíciles”.

Justo antes de su mención a Cifuentes, el aspirante hizo un llamamiento a todos los grupos para desterrar de la vida parlamentaria el ataque personal y la descalificación ofensiva, “no debemos permitir que se instale entre nosotros”. El propio Garrido pidió perdón por si en el ejercicio de su labor como portavoz ofendió a alguien.

Con un recuerdo al expresidente Adolfo Suárez, Garrido incidió en que entró en política guiado por las formas del expresidente, el candidato culminó su discurso tendiendo la mano a Ciudadanos.

 

Apoyo de Ciudadanos, críticas de PSOE y Podemos

 Si Ángel Garrido se convierte mañana en el sexto presidente de la Comunidad de Madrid deberá ejercer su puesto con mano tendida a quien –si todo acontece según lo previsto- le ofrecerá su apoyo: Ciudadanos.

Hoy, el presidente en funciones y aspirante a ocupar el sillón del Gobierno autonómico, adelantó que pretende gobernar desde el centro pero sin perder las señas de identidad del Partido Popular: “libertad, familia y comprometidos con la gran nación que es España”.

Por su parte, el portavoz de Ciudadanos en la Cámara madrileña, Ignacio Aguado, volvió a confirmar su apoyo a Ángel Garrido por “responsabilidad” pero le advierte que estarán vigilantes y le piden que llegue a las elecciones de 2019 de la forma “más limpia posible”.

Más crítico que el líder naranja se mostró el secretario general de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, que calificó el discurso del presidente de estar “alejado de la realidad” y destacan la ausencia de autocrítica y la falta de “propósito de enmienda sobre la corrupción”.

También son críticas las que llegan desde Podemos. Su portavoz parlamentaria, Lorena Ruiz Huerta, aseguró que la continuidad del PP en el gobierno autonómico hace que se prorroguen las “políticas de artificio”.

Mañana, a partir de las 10 de la mañana, será el turno de la oposición y podrán lanzar sus críticas al candidato desde el atril justo antes de que se produzca la votación y Ángel Garrido se convierta en presidente de la Comunidad de Madrid hasta el próximo mes de mayo de 2019. Veremos si su gestión es capaz de levantar unas encuestas que ofrecen un resultado desolador para el Partido Popular, que sigue sin aclarar quién será su candidato.

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