Garrido, un presidente ‘interino’ para hacer frente a Ciudadanos

GENTE DE HOY-. No hubo sorpresas. Ángel Garrido se convirtió esta mañana en el sexto presidente de la Comunidad de Madrid. Uno a uno -por llamamiento público- los 17 diputados de Ciudadanos no se movieron del guion y se sumaron a los del Partido Popular para alcanzar la mayoría necesaria -65 diputados- en torno a las 3 de la tarde, dieron el pistoletazo de salida a un Ejecutivo que tiene un recorrido corto: un año.

Garrido, que fue elegido por Mariano Rajoy como candidato a suceder a Cristina Cifuentes tras la crisis política abierta en la Comunidad de Madrid por su dimisión, afronta un gobierno que es interino por naturaleza. Por delante, varios puntos importantes que afrontar.

Primero, culminar un proyecto político que no encabezó él en primera persona. Garrido llegó a la Comunidad de Madrid en 2015 de la mano de Cristina Cifuentes. A ella parecía estar ligado su futuro político, tanto, que se convirtió en la mano derecha de la expresidenta. El propio presidente reconoció ayer no haberse imaginado protagonizado un debate de investidura.

Desde su puesto en el Ejecutivo autonómico –consejero de Presidencia, Justicia y Portavoz- se convirtió en un vicepresidente de facto. Ahora, Garrido, parece no querer desligarse del todo de ese proyecto pero sí darle su toque. En su discurso de investidura de ayer –y también hoy- se empeñó en reivindicar que no hay “agotamiento sino progresión” y anunció una serie de medidas que podrían ayudarle a personalizar este año de gestión, aunque no aclaró como se financiarán algunas de estos proyectos.

El segundo frente al que tendrá que hacer frente el cabeza del nuevo Ejecutivo es gobernar con la presión de Ciudadanos. No solo porque -según apuntan los sondeos- les  roba votos, sino porque los naranjas han empezado la campaña electoral apropiándose de los “éxitos” de Cifuentes como propios. Garrido tendrá que lidiar con ellos si quiere poner en marcha algunas de las medidas y reformas que ayer anunció.

Si ayer fue el turno del ya presidente, Ángel Garrido, hoy, los portavoces de la oposición fueron llegando al hemiciclo a las diez de la mañana con el discurso de “centro reformista” del presidente en la memoria.

Así, de menor a mayor representación parlamentaria, los discursos de unos y otros han ido dejando ‘perlas’ en forma de frases grandilocuentes para llamar la atención de propios y ajenos, como marca cualquier manual de oratoria.

Ciudadanos: “Cifuentes se fue por nosotros”

El partido naranja abrió el turno de intervenciones de esta segunda jornada del debate de investidura. Y comenzó fuerte. Su portavoz, Ignacio Aguado, usó un tono electoralista y pareció más interesado en convertir el debate en un mitin de su propia campaña para asegurarse repetir como cabeza de lista de su partido dentro de un año a las elecciones autonómicas.

A los pocos párrafos de su primera intervención, Aguado se adjudicó la dimisión de Cristina Cifuentes. “Cifuentes se fue por nosotros, no por ustedes”, espetó a la bancada socialista.

Ya dirigiéndose al candidato a la Presidencia, Ignacio Aguado le volvió a confirmar su apoyo en esta sesión de investidura. “Gestione la Comunidad de la forma más limpia posible”, le solicitó. A pesar de esto, le advirtió que estarán vigilantes de que se cumplan sus acuerdos.

También reprochó a Garrido la falta de autocrítica y no haber mencionado la corrupción en su intervención de ayer. “Llevamos dos meses de escándalos de los que ustedes son los únicos responsables y parece que el bipartidismo solo actúa cuando ven que van a perder el chiringuito”, aseguró Aguado.

Podemos y ‘El Padrino’

La portavoz de Podemos, Lorena Ruiz Huerta, también subió con paso firme a la tribuna. Su primer turno de intervención comenzó devolviéndole un ‘piropo’ a Ángel Garrido. “Si yo tuviera un pensamiento patriarcal diría que esta sesión parece la investidura de señorito debutante”, le espetó. Recordando aquella intervención en la que, el hoy presidente, siendo portavoz del Gobierno regional, se refirió a ella como una adolescente “en su puesta de largo” cuando Ruiz Huerta tuvo que defender la moción de censura presentada contra Cristina Cifuentes hace un año.

Acto seguido, como si de un cuento infantil se tratara, la portavoz morada fue repasando los últimos años de los gobiernos de los populares en la Comunidad de Madrid. Para, finalmente, llegar a la conclusión de que el Partido Popular se estableció hace 23 años en el Ejecutivo autonómico y “fue ajustando sus políticas al guion de ‘El Padrino’, haciendo realidad la frase: Necesito a todos esos políticos que usted carga en el bolsillo como si fueran centavosA Garrido le comparó con un corredor que “ha llegado a la meta rompiéndose la mano de aplaudir a corruptos”.

Gabilondo y el cambio

Por su parte, el líder de la oposición y portavoz socialista, Ángel Gabilondo -en un tono mucho más sosegado que sus predecesores en el turno de palabra- volvió a apelar a la necesidad del “cambio” para regenerar la vida política de la Comunidad de Madrid.

El portavoz del PSOE acusó al ya presidente de “culminar la labor” de su antecesora, después de que ésta tuviese una “política censurable”. Además, criticó a Ciudadanos por ser “corresponsables de la situación a la que hemos llegado”, que según el socialista, es una situación de “emergencia institucional”.

Gabilondo acabó su intervención asegurando que “no creemos en la forma en la que gobiernan ni en el modelo que tienen. Por eso votaremos en contra. Pero sí trabajaremos con todos para buscar acuerdos y construir una comunidad porque hay gente ahí afuera que lo está pasando mal”, ha explicado.

El presidente de “centro”

En su turno de réplica -conjunta a los grupos de la oposición- Garrido inició su acercamiento a Ciudadanos. Con un tono muy alejado al de su predecesora en el cargo, el presidente reclamó responsabilidad al partido naranja para evitar que la región caiga en “manos de opciones radicales”. Como ejemplo puso los gobiernos locales donde gobiernan estas coaliciones “lastrando su economía y empleo”.

El jefe del nuevo Ejecutivo agradeció  “sinceramente” el apoyo de Ciudadanos y aseguró que aunque en el pasado tuvieron “muchas discrepancias”, tienen más cosas “que les acercan de las que les alejan”.

Más duro se mostró Ángel Garrido con la líder de Podemos, Lorena Ruiz Huerta, a la que solicitó un lenguaje de “respeto mutuo” en la Asamblea a pesar de representar modelos políticos “muy distintos”. Mientras Podemos cree en “la intervención”, el PP cree en la “libertad”, señaló. El presidente también les aventuró que perderán el gobierno del Ayuntamiento de Madrid, “me apuesto un café con usted”, bromeó el presidente.

Sobre el portavoz socialista, Garrido aseguró que es un hombre “moderado” y que “no sería un drama” que llegase a gobernar. La preocupación del jefe del nuevo Ejecutivo se centra en que la opción de que los socialistas lleguen al poder solo puede hacerse con Podemos y eso “sí sería un drama”.

Ya a su salida del hemiciclo como nuevo presidente, Ángel Garrido, anunció que su toma de posesión será el próximo lunes y la de sus consejeros el martes. También reconoció sentirse honrado por ser el nuevo presidente y prometió trabajar hasta “dejarse la piel”. Sobre Cifuentes, reconoció no haber hablado con su “amiga”.

Por su parte, la expresidenta le dio la enhorabuena por twitter y le deseó “suerte “ a su “amigo”.

Veremos si el poscifuentismo ha comenzado.

FOTO: ppmadrid.es

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